Bueno Mascarita, no puedo negar que estoy feliz, porque por fin se te cayó esa careta de intelectual que tenias, y se te vió la cara. La verdadera, esa que ocultabas detrás de tu “excelentísimo” discurso popular, que no era más que palabras que nunca recobraron vida ni tuvieron impacto en tus acciones.
Porque te la pasas engañando a la gente, te la pasaste agrupando voluntades, desarmando partidos y hablando de institucionalidad como si fuera una característica propia.
Pero se que por estas horas ni vos entendés lo que te pasó en el Senado, es por eso que pedagógicamente te lo voy a explicar.
